La calidad del Tiempo

Algunas reflexiones entre corredores, calles, plazas y avenidas de Buenos Aires.

Entre calles, plazas y avenidas de Buenos Aires, una reflexión sobre el tiempo que dedicamos a las pantallas y el que compartimos con los demás. Frente a la sobreestimulación digital y la pérdida de referencias barriales, recuperar la escucha, el diálogo y la confianza aparece como una forma de construir conocimiento, fortalecer los vínculos y generar nuevas oportunidades. Porque la calidad del tiempo también define la calidad de nuestra vida en común.

Luego del 2020 el uso de dispositivos móviles, telefonía celular y redes digitales incrementó exponencialmente. Este hábito, cuando no está correctamente regulado, trae severos problemas cognitivos, sociales y económicos. Aumenta el sedentarismo, la sinrazón y comenzamos a observar conductas tendientes al egocentrismo. La sobre información y sobre estimulación digital acarrea problemas posturales, visuales y cognitivos, porque la calidad del propio tiempo de vida se diluye en la pantalla y en el dedo que busca cosas, pero no sabe qué. Hay precarización laboral, falta de oportunidades reales, exitismo, miedo al vecino, acoso digital. Estos problemas cognitivos, sociales y económicos podemos identificarlos en todos lados. Las referencias urbanas locales y barriales desaparecen. Incluso hay personas que no saben el nombre de las calles del barrio de su infancia.

Toda red digital tiene su propia lógica de funcionamiento y hay que conocerlas para saber usarlas, de lo contrario toda esa plata puesta en publicidad puede ser un gol en contra. Ojo al piojo, guarda la liendre. Cuando la distracción está en nuestra mano es muy difícil lograr concentrarse para realizar el propio trabajo, cumplir con plazos, ser consecuentes con las palabras y los compromisos asumidos con colegas, socios, vecinos, amigos, familia. Es decir, con quienes nos relacionamos cotidianamente y construimos lazos de confianza. Una buena economía funciona gracias a la confianza. El contacto visual genera confianza. El iris del ojo habla de vos.

Cuando una persona dedica su tiempo a trabajar en el área de su competencia, en el campo de sus estudios y en lo que sabe hacer, la economía fluye porque las tareas son bien realizadas. Cuando trabajamos con otro ser humano y sabemos escuchar, se produce el diálogo. Cuando hay diálogo se construye saber y el saber aplicado es la mejor forma de construir trabajo organizado, de calidad y con perspectivas futuras. Cuando una persona sabe escuchar y confía en las acciones de su interlocutor, el engranaje social funciona con aceite de calidad. Para imaginar este cuadro podríamos pensar en la comunicación de las abejas, grandes creadoras de la miel de la vida.

El conocimiento y la riqueza tienen que generar NUEVAS OPORTUNIDADES. El mundo del dinero debe ofrecer herramientas para el DESARROLLO INTEGRAL. Cuando una sociedad orienta sus acciones hacia el camino de la igualdad, el bienestar es para todos. Cuando el dinero circula con inteligencia animal los beneficios crecen.

R.